El Corán 21:87 — Los Profetas (Al-Anbya')
Y Zan-Noon (Jonás, "el que tiene una 'N' en su nombre"), abandonó su misión en protesta, pensando que no podríamos controlarlo. Terminó suplicando desde la oscuridad (del vientre del gran pez): "No hay dios sino Tú. ¡Glorificado seas! He cometido un grave pecado."
[21:86] Los admitimos en nuestra misericordia, porque eran justos.
[21:88] Le respondimos y lo salvamos de la crisis; de esta manera salvamos a los creyentes.